La heladería Vivoli fue fundada como Latteria Vivoli en 1929. La familia vivía en Pelago, un pueblo situado entre las llanuras y las montañas. Fueron tiempos difíciles para todos los italianos y uno de los tres hermanos, Serafino, decidió probar suerte trasladándose a Florencia. Abriendo la Lechería en Via Isola delle Stinche en el n. 3 / r en el popular barrio de Santa Croce.
Vivoli-Gelateria_Firenze_Storia1La zona estaba llena de tiendas artesanales de todo tipo y la lechería pronto se convirtió en un agradable punto de encuentro para tomar café todos los días y comprar crema batida los domingos. La llegada de su hermano Raffaello dio un nuevo impulso a la actividad, que en 1932 decidió probar haciendo helado.

Obviamente en aquella epoca no había refrigeradores y para hacer helados se tenía que recurrir a comprar hielo, el cual venía de los Apeninos, para ser exactos de un lugar llamado Saltino. En esa región había grandes charcas que en invierno se llenaban de agua que con el frío del invierno se transformaba en hielo. Las personas involucradas en este trabajo entraban en acción con los picos y rompian en grandes bloques para ser guardados inmediatamente en las habitaciones apropiadas bajo tierra donde eran guardadas hasta el momento indicado, verano en la noche, para ser llevados a la ciudad y venderlos a quien los necesitara. Y así fue como comenzó el trabajo como heladero de Raffaello Vivoli. Vivoli-Gelateria_Firenze_Storia2

Durante ese tiempo, la ubicación del Saltino no solo era famosa por la producción de hielo, sino que también era un lugar de veraneo muy popular. Para escapar del calor de las ciudades, la gente que tenía los medios para hacerlo, iban a los hoteles del Saltino. La familia Vivoli no perdió la oportunidad de hacer conocer su helado a los turistas no florentinos y fue asi que en 1936 se abrió, solo durante el periodo de verano, una sucursal de la lechería florentina en Saltino. 

Se realizaron muchas renovaciones del local en 1941, 1959, 1984, 1997, 2002 y 2017.

En los años 60, las cosas fueron buenas para la familia Vivoli; la pasión por los buenos helados, el escrúpulo en la elección de las materias primas, el entusiasmo por presentar el producto terminado significo que el helado fuera cada vez más popular y la calidad de sus helados más apreciada. Sin embargo, el 4 de noviembre de 1966 la actividad en Florencia se interrumpió drásticamente debido a una inundación que acabó con la mayor parte de la ciudad. Una nueva renovación del negocio se llevó a cabo en 1967 después de la inundación.

Piero Vivoli y su familia con la tenacidad habitual, dieron todo de sí y después de solo dos semanas pudieron reabrir el negocio. En los años 70, la heladería Vivoli era el punto de encuentro favorito para jóvenes y mayores. Estudiantes, italianos y extranjeros, artistas, motociclistas, familias enteras, se reunían en Vivoli para tomar un helado después de cenar. Los guías turísticos estadounidenses, ingleses, franceses y alemanes, ajenos a la familia Vivoli, se dieron cuenta de esto y poco a poco comenzaron a señalar la heladería como un lugar que debías visitar cuando estuvieras en la ciudad; en primer lugar, por el delicioso helado y en segundo, por el ambiente alegre que reinaba allí.

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